Variante Delta provocaría la lenta recuperación económica en Yucatán

La variante Delta del coronavirus aumenta el riesgo de recuperación económica a nivel global, señaló Santiago Pérez Arjona, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

En México, dijo en rueda de prensa, la recuperación económica perdió fuerza en junio a pesar de que, según datos del Inegi, el PIB creció 19.7% en el segundo trimestre del año.

“Estos datos implican un avance de 1.5% trimestral. No obstante, también implican un retroceso de la actividad económica en junio. De hecho, el reporte de actividad industrial en el sexto mes del año mostró un avance de 13.5% a nivel anual, aunque un retroceso de 0.5% mensual con cifras ajustadas”, indicó.

Después añadió que la evolución futura de la economía mexicana continúa sujeta a un grado importante de incertidumbre.

“La trayectoria futura de la pandemia tendrá un impacto significativo sobre lo que suceda con la demanda interna, al tiempo que el entorno desfavorable para la inversión prevalece, dificultando una recuperación mayor del empleo”, expuso.

En Yucatán, mencionó, la inflación en julio prácticamente estuvo en .50%, mientras que el PIB en el primer trimestre de este año reflejó un decrecimiento del 1.83%. “Esto debido a la medida de confinamiento del Covid que se sigue viviendo”.

En materia de empleo, Pérez Arjona compartió que en julio se registraron ante el IMSS 378,876 empleos, lo que equivale a un 0.51% menos que los 380,700 registrados en junio.

Por otro lado, el presidente del IMEF informó que en junio el instituto presentó a las autoridades una propuesta de medidas fiscales para promover el crecimiento económico e incentivar la recaudación.

Igual mencionó que la inversión total en México ha venido disminuyendo en términos reales desde su máximo histórico en septiembre de 2015.

“La inversión pública inició su descenso desde marzo de 2009, México lleva casi 12 años en caída de inversión pública, de hecho, dicha inversión disminuyó más de la mitad desde marzo de 2009 (…) mientras que la privada comenzó a caer a partir de marzo de 2018”.

Pérez Arjona señaló que la fórmula para incentivar la inversión y permitir que el país mantenga el crecimiento de 2.3% en el PIB se debe enfocar la inversión pública a programas con alta rentabilidad social de manera eficiente y proyectos de infraestructura que liberen cuellos de botella.

También crear condiciones favorables para invertir, incluyendo la apertura de sectores donde pueda participar la inversión privada. “Se requiere seguridad jurídica y un nuevo discurso público para generar confianza en los inversionistas”, consideró.

Pérez Arjona subrayó que México requiere medidas fiscales que mejoren significativamente los ingresos recurrentes, simplifiquen el pago de impuestos e incentiven la inversión y la generación de empleo.

Entre las propuestas se encuentran la adecuación al Régimen de Incorporación Fiscal; el respeto al estado de derecho y fortalecimiento de las instituciones; promoción del empleo, permitiendo la deducción del 100% de las prestaciones sociales.

También la simplificación para el cumplimiento de obligaciones fiscales para personas físicas; disminución de la tasa del ISR corporativa; ajuste a la Ley del Impuesto al Valor Agregado, integrar un Consejo Fiscal Ciudadano.