PLAGA AVANZA EN YUCATÁN MIENTRAS CRECEN DUDAS POR ESTRATEGIA OFICIAL
El avance del gusano barrenador en Yucatán continúa generando alarma entre productores pecuarios, debido a la expansión acelerada de la plaga y a la falta de medidas consideradas contundentes para enfrentarla. Este parásito, originado por la mosca Cochliomyia hominivorax, afecta directamente la salud de animales de distintas especies y representa un riesgo significativo para la actividad ganadera, que observa con preocupación cómo la enfermedad se dispersa por todo el territorio estatal. La confirmación de que ya se extendió a 93 municipios subraya la magnitud del problema, mientras nuevas cifras revelan que solo en la última semana se detectaron 38 casos adicionales.
La inquietud entre los productores aumentó luego de que se diera a conocer que la propuesta de instalar una planta de moscas estériles en Yucatán fue descartada a nivel federal, pese a que especialistas y líderes ganaderos la consideraban una herramienta clave para frenar la propagación del gusano barrenador. Esta decisión causó sorpresa, ya que el gobierno de México había declarado recientemente una emergencia nacional de sanidad animal debido al incremento de la plaga en diversas regiones del país. Para los ganaderos, la ausencia de acciones estratégicas a gran escala deja un vacío que los obliga a depender de productos preventivos y tratamientos locales para proteger a su ganado.
De acuerdo con información estatal, los municipios incorporados a la lista de nuevas detecciones incluyen zonas del oriente, centro y poniente del estado, lo que confirma que el avance de la plaga no se limita a un área en particular. Localidades como Cacalchén, Calotmul, Temozón, Tixkokob, Umán, Motul y Tizimín registraron distintos niveles de afectación, mientras Mérida acumuló diez casos en la semana más reciente. Los animales afectados incluyen especies como caninos, porcinos, bovinos, ovinos y felinos de edades diversas, y las gusaneras han sido identificadas en regiones delicadas del cuerpo, desde el ombligo hasta conductos auditivos y zonas cervicales. También se han reportado casos en personas, lo que amplía aún más el panorama sanitario.
Frente al rápido crecimiento del número de casos, la Secretaría de Desarrollo Rural aseguró que la atención se realiza en menos de 24 horas después de recibir el reporte ciudadano. La dependencia cuenta con un grupo de veterinarios que trabaja en coordinación con el Senasica para aplicar tratamientos gratuitos destinados a contener la propagación del gusano barrenador en animales afectados. Esta estrategia busca responder de forma inmediata a los nuevos brotes y reducir la posibilidad de que la plaga continúe su expansión por diversas zonas del estado.
A pesar de la decisión federal de no apoyar la construcción de una planta de moscas estériles, el gobierno estatal mantiene un proyecto conjunto con la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UADY para impulsar una iniciativa similar a nivel local. Esta alternativa pretende generar un mecanismo de control biológico que complemente los esfuerzos actuales en campo y permita reforzar la lucha contra la miasis que afecta al ganado. La persistencia de la expansión del gusano barrenador mantiene en alerta a los productores, quienes esperan que las acciones implementadas logren contener un problema que continúa creciendo semana tras semana.




















