MULTITUDINARIAS PROTESTAS DE “NO KINGS“ CONTRA EL GOBIERNO DE TRUMP EN ESTADOS UNIDOS
Cientos de miles de personas salieron a las calles este sábado en diversas ciudades de Estados Unidos para manifestarse en contra de lo que consideran una deriva autoritaria del presidente Donald Trump. Bajo el lema del movimiento “No Kings” (Sin Reyes), que hace referencia a la tradición histórica del país de rechazar figuras monárquicas desde su independencia, se organizaron cerca de 3,300 movilizaciones en todo el territorio. Estas protestas reflejan un creciente descontento ciudadano frente a las decisiones y el estilo de gobierno de la actual administración.
Esta jornada representa la tercera gran movilización impulsada por este movimiento, que comenzó en julio de 2025 con una protesta masiva y continuó en octubre del mismo año con una marcha que reunió a más de cinco millones de personas en todo el país. Aquella fue considerada una de las mayores manifestaciones políticas en la historia reciente de Estados Unidos. En esta nueva convocatoria, promovida por colectivos progresistas, organizaciones civiles y sindicatos, los organizadores aspiraban a superar la participación previa y consolidar una resistencia cada vez más amplia.
Las manifestaciones se distinguieron por un ambiente en muchos casos festivo, con música, consignas creativas, disfraces satíricos y pancartas críticas hacia las políticas del presidente. Además, los organizadores subrayaron que el movimiento no se limita a grandes centros urbanos, ya que una proporción significativa de participantes proviene de zonas rurales y estados tradicionalmente conservadores. Esto indicaría que el malestar político comienza a expandirse más allá de los bastiones habituales de oposición.
Entre las principales críticas hacia Trump destaca el uso intensivo de órdenes ejecutivas para imponer su agenda, en un contexto donde el Congreso se encuentra dividido y con dificultades para legislar. También se cuestiona su política exterior, ya que, pese a haber prometido evitar conflictos internacionales, ha autorizado operaciones militares en países como Venezuela e Irán en los primeros meses de 2026. Sus declaraciones, en las que evita calificar estas acciones como “guerra”, han generado polémica por lo que algunos consideran un intento de esquivar controles institucionales.
Otro de los puntos más controvertidos es su política migratoria, caracterizada por el endurecimiento de las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y la Patrulla Fronteriza. Las redadas, deportaciones masivas y detenciones han provocado fuertes críticas por parte de organizaciones civiles y autoridades locales, quienes denuncian abusos y violaciones de derechos. A esto se suma un clima político polarizado, ataques constantes a opositores, medios de comunicación y al poder judicial, así como tensiones económicas derivadas de políticas arancelarias y conflictos internacionales, factores que han impactado en la percepción pública y en los niveles de aprobación del presidente.




















