La gala de los Óscar contará con un “equipo de crisis“ para evitar imprevistos tras la bofetada de Will Smith

La 95 edición de los Óscar contará con “un equipo de crisis” para evitar que en la gala de 2023 se produzcan imprevistos como la cachetada de Will Smith a Chris Rock del año pasado, anunció el director de la Academia de Hollywood, Bill Kramer, en una entrevista con la revista Time.

“Tenemos todo un equipo de crisis, algo que nunca habíamos tenido antes, y pondremos otros protocolos en marcha después de contemplar diversos escenarios”, explicó Kramer este miércoles sobre la decisión “inédita” de la Academia de Hollywood en sus 96 años de historia.

El mandatario detalló que la “planificación” se ha basado en crear una “serie de estructuras y equipos de comunicación” para reunirse lo más rápidamente posible y actuar conjuntamente, si ocurre un acontecimiento inesperado.

“Debido a lo ocurrido el año pasado, hemos abierto nuestras mentes a todas las cosas que pueden ocurrir en los Óscar. Así no decidiremos sobre la marcha el grupo que tenemos que reunir, quién será el portavoz o el formato de la declaración”, añadió Kramer.

Hace apenas diez días, la presidenta de la Academia de Hollywood, Janet Yang, admitió que la organización gestionó mal el caso de la cachetada de Smith a Chris Rock durante la ceremonia de los Óscar de 2022.

“Lo que vivimos el año pasado fue inaceptable y nuestra respuesta no estuvo a la altura. Supuso un punto de inflexión para actuar con mayor transparencia y responsabilidad”, dijo Yang en el almuerzo de los nominados para la entrega de este año.

La 94 edición de los Óscar quedó marcada por la bofetada del célebre actor al cómico, después de que este último bromeara acerca de la cabeza rapada de la esposa de Smith, Jada Pinkett-Smith, quien padece alopecia.

La audiencia presenció el acto estupefacta y minutos más tarde el intérprete subió de nuevo al escenario para recibir el reconocimiento a mejor actor por su trabajo en el filme “King Richard”.

La Academia no tomó acciones hasta días después, cuando vetó a Smith de participar en la ceremonia de los Óscar durante los próximos diez años.