Huracanes migran por “alberca caliente“ en el Atlántico

Una “alberca caliente”, que va desde las costas del Golfo de México hasta las costas de África, está presente actualmente en el océano Atlántico durante la mayor parte del año

Una “alberca caliente”, que va desde las costas del Golfo de México hasta las costas de África, está presente actualmente en el océano Atlántico durante la mayor parte del año.

“Es una franja de agua superficial del mar, con una temperatura que sobrepasa los 28.5 grados Celsius”, apunta Priyadarsi Debajyoti Roy, investigador del Instituto de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) galardonado con el Reconocimiento Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos 2016.

Por esta “alberca caliente“, cuyo tamaño creció debido al calentamiento global, cada vez hay más huracanes en el Atlántico, pero casi ninguno de ellos toca tierra en estados del país, como Nuevo León y Tamaulipas. Qué bueno, dirán algunos. Pero los huracanes no sólo traen vientos destructivos, también mucha lluvia que recarga los acuíferos, inunda el cauce de los ríos y llena los lagos.

Antes se calentaba en otoño sólo una parte del Golfo de México y del mar Caribe. Septiembre y octubre eran meses de huracanes, y éstos tocaban tierra en Yucatán, parte de Veracruz, Tamaulipas… Entonces, la “alberca caliente” era pequeña.

Cuando la temperatura era menor a 28.5 grados Celsius, y el resto del año lo era, no había “alberca caliente“. “Después, ésta comenzó a crecer por el calentamiento global. Ahora su tamaño es gigantesco.

Desde el Golfo de México hasta las costas de África hay una franja oceánica con una temperatura de 29 a 30 grados Celsius. Y los huracanes del Atlántico ya casi no tocan tierras mexicanas.

Desde hace tres o cuatro años están migrando al norte, hacia Florida, Luisiana y Misisipi, o se pierden en el océano”, declara Roy.