Ganó el béisbol mexicano

Cuando comenzó la Serie del Rey una semana antes, los principales dirigentes del béisbol mexicano se dijeron afortunados de tener en la final a dos de los equipos que han sido fundamentales en el proceso de desarrollo que tiene el circuito de verano.

Ayer, confirmaron su postura antes del Juego 7. Al cabo de siete batallas sin dar ni pedir cuartel entre los Acereros de Monclova y los Leones de Yucatán, el gran ganador fue el béisbol mexicano.

Siete partidos de altísimo nivel deportivo y en espectáculo fuera del diamante. Siete llenos a reventar en dos plazas que fueron epicentro del béisbol mexicano, cada una a su estilo y tradición y costumbre.

La frase “el béisbol mexicano ganó” la tuvo el presidente de la Liga Mexicana, Javier Salinas.

Gerardo Benavides Pape, desde la oficina de los Acereros, armó uno de los equipos más fuertes de los últimos años en México. Y la obligación era hacerlos campeones.

Los Leones, bajo la batuta de los hermanos Arellano Hernández, hicieron un proyecto con el mismo enfoque: trabajar por la corona.

Lo vivido en los siete juegos electrizó al béisbol mexicano. Cuatro llenos en el Estadio Monclova y tres en el Parque Kukulcán.

Y la enorme difusión en televisoras y redes sociales colocó a la Liga Mexicana en los ojos de todos.

Seis meses de intensidad.

Debo ponerme de pie ante las dos organizaciones. Ninguna merece menos que la otra. Deben ser el ejemplo de las demás novenas. Hay que invertir para ganar, sembrar para cosechar.

Pero alguien tiene que llorar mientras el otro celebra. Y se vale hacerlo.

Monclova tiene a sus habitantes locos por sus Acereros y adoran que la ciudad industrial, la cuna del acero mexicano, tenga motivos grandes para celebrar e impulsar su crecimiento. Yucatán vive el béisbol como una religión.

La mayor inversión en béisbol la hizo Benavides Pape. Traer a Chris Carter y a Erick Aybar debe costarle un dineral. Pero así se levantan los emporios. Y los Leones lo que hicieron fue trabajar para mantener al club arriba en lo deportivo y al consorcio exitoso en lo empresarial. Se lee fácil, pero…

Y ahora lo que casi todos dicen es que, con justicia, las dos mejores organizaciones del año llegaron al último día. Monclova jugó su partido 141 del largo año y los Leones el 136 en una encarnizada batalla.

Así que… mis respetos al campeón y mis respetos a los que lo vio celebrar.— Gaspar Silveira Malaver