Engañó a sus padres durante cinco años

Una deuda de 80,000 pesos y una serie de mentiras dichas a su familia habrían sido las causas de que Valeria M. A., de 26 años, escapara de Chihuahua, de acuerdo con información difundida por la Fiscalía de ese estado.

Como informamos, la joven fue hallada en Mérida la madrugada del lunes y ayer sus familiares dieron a conocer que Valeria estaba “malherida” y que fue víctima de trata de personas que la llevaría a Guatemala. Esto fue negado por la Fiscalía de Chihuahua, que difundió que según sus investigaciones, la joven engañó a sus padres desde 2014.

Según la información que pública El Heraldo de Chihuahua, Valeria les hizo creer a sus padres que desde 2014 estudiaba en el Instituto Tecnológico de Chihuahua, aunque solo asistió un semestre y nunca volvió. Sus padres le daban dinero para el pago de sus inscripciones semestrales y otros gastos relacionados con la supuesta actividad escolar.

Se cree que lo que motivó a la joven para escapar fue el hecho de que el viernes 27 sus familiares le harían una fiesta por el término de sus estudios. Además, según información del Tec de Chihuahua, el 10 de octubre se realizará la ceremonia de graduación de ese plantel.

Dentro de los informes obtenidos por la Fiscalía está que Valeria M. A. se inscribió a la carrera de Arquitectura en el Tecnológico, donde se anotó en seis materias, pero solo acreditó dos, por lo cual no regresó a los estudios.

El semestre de enero a junio de 2014 fue el único que Valeria cursó en el Tecnológico; sin embargo, al terminar ese ciclo ya no regresó, pero hizo creer a sus padres que seguía estudiando y que incluso en próximos días se graduaría.

De 2014 a 2019 la joven de 26 años fingió que asistía a la escuela, según los informes internos del Tec de Chihuahua. La aparente razón del escape fue no dar explicaciones sobre el paradero del dinero que le habían dado sus padres para pagar sus colegiaturas, unos 80,000 pesos.

Tras difundirse su localización en Mérida, y ante la versión de la Fiscalía de que se había trasladado por su propio pie, familiares y amigos difundieron la versión de que fue víctima de trata.

“No tenemos información de que ella pudiera ser violentada en ningún sentido, sabemos que salió de la ciudad por voluntad propia y estaremos a la espera que rinda declaración ante las autoridades investigadoras, pero no existió alguna agresión en su contra, se encuentra sana y salva”, dijo el fiscal de Chihuahua, César Peniche Espejel.

Al rastrear su información personal, datos y evidencias de la joven, se determinó que días antes de la supuesta desaparición buscó departamentos en Guadalajara. Hasta el momento se desconoce por qué llegó a Yucatán.

La ubicación de la joven se supo gracias a la geolocalización de sus aparatos móviles. Estos se conectaron incluso a algunas redes geosatelitales que facilitaron igual dar con su paradero.

La Fiscalía de Chihuahua confirmó que la joven se tras-ladó a un hospital en Mérida porque se sentía angustiada y triste por lo sucedido. Al proporcionar su información personal a los trabajadores del hospital, como su ciudad de origen, determinaron que estaba desaparecida en Chihuahua.

Ese fue el momento en que se entabló comunicación por la madrugada del 30 de septiembre con las autoridades de Chihuahua. Ese mismo día, cerca de las 2 de la tarde, los padres de la joven viajaron a Mérida para ver a su hija y llevarla de regreso. Ayer, alrededor de las cinco de la tarde, regresaron.

La Fiscalía de Chihuahua cerró el caso al tratarse de una ausencia voluntaria y no haber pruebas de un delito.

Hizo varias escalas
La joven huyó de Chihuahua y se trasladó por varios estados del país, hasta que llegó a Mérida. Cuando salió de la ciudad de Chihuahua, pasó por Santa Rosalía Camargo, bajó a Durango y llegó hasta Guadalajara, Jalisco. Posteriormente pasó a Ciudad de México y finalmente llegó a Mérida, Yucatán, donde el 30 de septiembre fue encontrada.