El sector pesquero en Yucatán está hecho un caos

Representantes de la Cámara Nacional de la Industria Pesquera (Canainpes) en esta entidad hicieron un nuevo llamado a las autoridades de todos los niveles para iniciar, a la brevedad, un proceso para poner orden en el esfuerzo pesquero de la entidad.

Los representantes del sector pesquero también hicieron un llamado a tomar acciones más contundentes contra la pesca y venta ilegal de especies marinas, ya que existe un creciente mercado furtivo en la región, en especial de especies que tienen amplia demanda en el mercado de Asia.

El presidente de esa cámara en Yucatán Enrique Sánchez Sánchez, declaró, en entrevista, que actualmente existen unas seis mil embarcaciones, entre flota mayor y ribereña, que se destinan a las principales pesquerías que son el mero, el pulpo, la langosta.

Sin embargo, el principal problema es que ese esfuerzo pesquero ha crecido sin ningún control en los últimos años, hoy muchas de esas lanchas operan sin permisos o con permisos ya vencidos.

De igual modo, continuó, muchos de los pescadores y patrones que han solicitado permisos de pesca no los han recibido desde hace meses y ya se está en plena temporada de captura de pulpo del 2019; eso complica más las cosas.

“La realidad es que el esfuerzo pesquero está hecho un caos, no existe información confiable y tampoco hay certidumbre jurídica para quien se dedica formalmente, y desde hace muchos años, a la actividad”, aseguró.

Tampoco hay información actualizada de la biomasa que podría haber disponible en el litoral para establecer límites de captura y de tallas de las especies explotadas.

A todo ese panorama hay que sumarle un rentable mercado furtivo que ha crecido por la inacción de las autoridades de todos los niveles contra quienes capturan especies en veda y las almacenan en congeladoras y luego las comercializan en el mercado nacional y extranjero.

Según el tesorero local la Canainpes, Rudy Abad Cetina, tampoco se hace mucho por comprobar que las reservas congeladas en Yucatán de especies marinas como el pulpo, estén debidamente fiscalizadas por las autoridades hacendarias.

Además, para que ese producto llegue al extranjero, pues deben ser sometidas a procedimientos aduanales para su exportación, dijo.

“Aquí se trata de algo que pasa desde el primer filtro que son las autoridades de los municipios pesqueros, pues las lanchas tienen un sitio desde donde zarpan y regresan por ejemplo con pulpo a la playa y de ahí llega a las congeladoras y de las congeladoras a los restaurantes y así”, añadió.

Mientras eso sucede, la explotación de los recursos marinos no para en Yucatán y unos 13 mil pescadores y sus familias están inmersos y dependen directamente de la actividad que según los representantes Canainpes, pasa por un momento complicado por el desorden y la pesca furtiva.