EEUU Y UCRANIA REDEFINEN SU PROPUESTA DE PAZ MIENTRAS AVANZAN NEGOCIACIONES EN GINEBRA

Las delegaciones de Estados Unidos y Ucrania confirmaron que continúan afinando una nueva versión del plan de paz que buscan presentar como base para poner fin al conflicto armado con Rusia, el cual está por cumplir cuatro años desde su inicio con la invasión en territorio ucraniano. Ambas partes coincidieron en que cualquier acuerdo futuro deberá partir de un principio esencial que consideran innegociable: el respeto total a la soberanía de Ucrania, postura que reiteraron mientras avanzaban las conversaciones realizadas este domingo en Ginebra. El encuentro se enfocó en el documento de veintiocho puntos impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump, que pretende ensamblar una hoja de ruta para una salida política al conflicto.

Al término de la reunión, representantes de ambos gobiernos aseguraron que el proceso ha mostrado avances significativos, aunque reconocieron que aún existen aspectos por resolver. Señalaron que ninguno de los puntos pendientes representa un obstáculo definitivo, aunque remarcaron que necesitan más tiempo para continuar ajustando el borrador. En este marco, Donald Trump había fijado inicialmente el veintisiete de noviembre como fecha límite para recibir la respuesta del presidente Volodimir Zelenski, pero después flexibilizó la postura y aclaró que su propuesta no debe considerarse como una última oferta. Según destacaron voceros estadounidenses, la intención es avanzar tan pronto como sea posible, sin descartar que los ajustes continúen durante la semana.

La versión preliminar del plan había sido recibida positivamente por el presidente ruso Vladimir Putin, ya que incluía exigencias que favorecían los intereses de Moscú, entre ellas la cesión de territorios ucranianos, la reducción del tamaño del ejército de Kiev y la promesa de desistir de ingresar a la OTAN. No obstante, también contemplaba garantías de seguridad proporcionadas por países occidentales para prevenir nuevos ataques rusos. Tras las discusiones más recientes, Estados Unidos y Ucrania coincidieron en la necesidad de replantear ese marco y elaboraron una versión modificada que, de acuerdo con un comunicado conjunto, reafirma de manera explícita que ningún acuerdo podrá vulnerar la integridad territorial ucraniana.

Las declaraciones de Zelenski reforzaron esa postura, ya que afirmó que la nueva versión incorpora la mayoría de las prioridades fundamentales de su país. En un mensaje público expresó gratitud directa hacia Trump, esto después de que el mandatario estadounidense reprochara a Ucrania falta de agradecimiento por sus esfuerzos diplomáticos. El intercambio ocurrió al mismo tiempo en que las delegaciones estadounidenses, ucranianas y europeas realizaban múltiples encuentros en Ginebra para analizar distintas vías de coordinación. En paralelo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, insistió en que la Unión Europea debe ocupar un papel central en cualquier acuerdo de paz, mientras el jefe del gobierno alemán Friedrich Merz se mostró escéptico sobre lograr avances concluyentes antes de la fecha inicialmente fijada.

A pesar del avance diplomático, el conflicto siguió activo en el terreno. Horas antes, un ataque ruso alcanzó la ciudad de Járkov, provocando la muerte de cuatro personas y dejando diecisiete heridas. El alcalde Ígor Terejov señaló que resulta alarmante que continúen los ataques contra infraestructura y viviendas mientras se desarrollan negociaciones de paz. En el escenario internacional, distintos líderes manifestaron su intención de involucrarse en las próximas etapas: Giorgia Meloni indicó desde Sudáfrica que no considera indispensable presentar una contrapropuesta integral, mientras que Downing Street informó que Trump y el primer ministro británico Keir Starmer coincidieron en la necesidad de mantener unidad en este momento decisivo. Para esta semana se esperan reuniones entre líderes europeos y una videoconferencia encabezada por Emmanuel Macron con los países que brindan apoyo a Ucrania, lo que podría marcar la siguiente fase de discusiones sobre el futuro del acuerdo.