Congreso de Yucatán aprueba Ley de Autismo impulsada por Morena
El Congreso del Estado de Yucatán aprobó una nueva legislación orientada a la atención, protección e inclusión de las personas dentro del espectro autista, en lo que fue considerado un momento relevante dentro de la agenda social de la entidad. La iniciativa fue presentada por la diputada Clara Paola Rosales Montiel y contó con el respaldo de la bancada de Morena, tras un proceso legislativo que incorporó distintas voces y experiencias vinculadas al tema.
La norma aprobada establece un cambio de enfoque al reconocer el autismo como una condición y no como una enfermedad, lo que implica una redefinición en la forma en que las instituciones públicas deberán diseñar y aplicar políticas relacionadas con este sector de la población. El nuevo marco legal se fundamenta en principios de derechos humanos, respeto a la dignidad y promoción de la inclusión en ámbitos como la salud, la educación, el empleo y la vida comunitaria.
Durante la construcción de la ley se tomó en cuenta el diálogo con familias, organizaciones civiles, especialistas y personas autistas, con el objetivo de que el contenido respondiera a necesidades reales y no únicamente a criterios administrativos. Este enfoque participativo permitió integrar disposiciones orientadas a mejorar la detección oportuna, el acompañamiento integral y la eliminación de barreras que limitan el ejercicio pleno de derechos.
Uno de los puntos centrales de la legislación es la creación del Primer Centro Estatal para la Atención del Autismo, concebido como un espacio especializado para brindar atención integral y coordinar acciones entre distintas dependencias. Este proyecto forma parte de las estrategias impulsadas por el Gobierno del Renacimiento Maya, encabezado por el gobernador Joaquín Díaz Mena, y busca consolidar una infraestructura institucional dedicada a este ámbito.
Con la entrada en vigor de esta ley, Yucatán establece nuevas bases para la atención del espectro autista desde una perspectiva más amplia y estructurada. El reto ahora se centra en su correcta implementación, asignación de recursos y seguimiento, con el fin de que los lineamientos aprobados se traduzcan en acciones concretas que impacten de manera directa en la calidad de vida de las personas autistas y sus familias.




















