Caos vial y riesgo latente en Xcanatún: la trampa urbana que nadie quiere ver

La deficiente planeación urbana en Mérida vuelve a encender las alarmas, ahora en la comisaría de Xcanatún, donde vecinos denuncian una situación que se ha convertido en un riesgo permanente para quienes transitan por la zona.

En la vialidad que conecta la ex hacienda de Xcanatún con la carretera a Progreso, no es solo un corte el que pone en peligro a automovilistas: son tres extensiones de escarpa las que sobresalen e invaden más de la mitad de los carriles, provocando que la calle se reduzca de manera abrupta a un solo carril, sin señalamientos visibles, especialmente peligrosa durante la noche.
Este diseño improvisado genera además un cuello de botella en horas pico, cuando el flujo vehicular aumenta y el tránsito se vuelve lento, caótico y riesgoso, afectando a vecinos, trabajadores y visitantes que utilizan esta vía a diario. A pocos metros, un tope mal ubicado termina por convertir el trayecto en una auténtica trampa, capaz de causar accidentes o daños severos a los vehículos.

Habitantes de la zona aseguran que ya se han acercado al comisario de Xcanatún para exponer esta problemática; sin embargo, la respuesta ha sido siempre la misma: que “así fue dispuesto por el Ayuntamiento de Mérida” y que no hay nada que se pueda hacer para corregir una obra que, lejos de ayudar, entorpece la movilidad y pone en riesgo a la población.

Para los vecinos, estas tres extensiones son el reflejo del abandono institucional que padecen las comisarías de la capital, donde las obras mal planeadas sustituyen soluciones reales.