ASCENSO DE ASFURA EN HONDURAS TRAS LLAMADO DE TRUMP

Los primeros conteos del Consejo Nacional Electoral en Honduras colocan a Nasry Asfura, del Partido Nacional, al frente de la contienda presidencial celebrada este domingo. El aspirante conservador aparece con una ventaja inicial sobre Salvador Nasralla, del Partido Liberal, en un proceso que todavía mantiene abierta la competencia debido al margen estrecho entre ambos candidatos. A pesar de que la diferencia es mínima, los resultados preliminares muestran a Asfura sobrepasando el 40 por ciento de los votos, lo que marca un inicio con tensiones políticas y atención internacional.

Nasralla, quien se posiciona en segundo lugar con una cifra cercana a la obtenida por el abanderado nacionalista, calificó la diferencia como demasiado reducida para considerar una tendencia definitiva. En tercer puesto se encuentra Rixi Moncada, representante del partido gobernante, quien registra una distancia considerable respecto a los dos primeros aspirantes. Las autoridades electorales han insistido en mantener estrictos protocolos de transparencia y continuidad en el conteo, solicitando a las Juntas Receptoras de Votos permanecer en sus centros hasta completar y transmitir la totalidad de las actas.

La contienda tomó especial atención internacional luego de que el expresidente estadounidense Donald Trump manifestara abiertamente su respaldo a Asfura durante la semana previa a los comicios. El republicano pidió votar por él y aseguró que un eventual triunfo traería un aumento significativo en el apoyo de Estados Unidos hacia Honduras. Asimismo, describió al aspirante conservador como un aliado de la libertad y afirmó que lo visualiza enfrentando a lo que calificó como amenazas vinculadas al narco-comunismo y al liderazgo del presidente venezolano.

De confirmarse la victoria de Asfura, el Partido Nacional retomaría el Ejecutivo tras haber gobernado Honduras en tres períodos consecutivos entre 2010 y 2022, años marcados por cuestionamientos relacionados con corrupción y señalamientos sobre presuntas conexiones con redes delictivas. Ese historial ha generado debate entre sectores que consideran necesario evaluar con cautela el regreso de ese partido al poder, mientras otros observan los comicios como un punto de inflexión tras el desgaste político del oficialismo.

El proceso electoral involucra a más de seis millones de ciudadanos habilitados para elegir no solo a la próxima presidencia, sino también a las figuras designadas para la vicepresidencia, la totalidad del Congreso, representantes al Parlamento Centroamericano y las corporaciones municipales del país. La competencia continúa en desarrollo y será determinante el ritmo con el que avancen los escrutinios para perfilar un resultado concluyente en un escenario donde cada voto representa una diferencia significativa.